Si nos atenemos a las informaciones publicadas por un periódico español nada sospechoso de ser pro israelí (todo lo contrario) acerca de que Israel aprovecha los avances tecnológicos civiles para reforzar su capacidad de "mantener una guerra electrónica contra sus enemigos" citando declaraciones de un general que abre una brecha sobre la confidencialidad de determinados asuntos de seguridad nacional, en deseable y buena lógica, dicho funcionario debería ser cesado fulminanentemente o presentar voluntariamente su dimisión, dado que ha demostrado su incapacidad para el cargo. Si no actúa, de oficio el titular de la cartera de Defensa, debería actuar en consecuencia el primer ministro, dado que se compromete la seguridad nacional o se trivializa en exceso ese bien inconmensurable.
La seguridad nacional, aunque pese decirlo, no está en sus mejores momentos y no es una opinión aislada del editor de ISRAEL GRÁFICO, sino que los hechos lo avalan tristemente, como lo constata el largo cautiverio en manos del terrorismo islámico del paisano Gilad Shalit, sin que hasta la fecha se haya logrado su liberación, ya sea por medios doplomáticos, negociaciones o por otros medios. Tal como relata el diario hispano, e
n una comparecencia sobre política,"el general Amos Yadlin, jefe de la inteligencia militar, incluyó la vulnerabilidad ante la piratería como una de las amenazas nacionales que afronta el país, en una lista en la que también está el programa nuclear iraní, Siria y las guerrillas islamistas en las fronteras del país".
Según el rotativo, Yadlin dijo que "el Ejército israelí tiene los medios tanto para ofrecer seguridad a las redes como para lanzar ciberataques propios.
"Me gustaría señalar en este apreciado foro que el campo de la ciberguerra encaja bien con la doctrina de defensa del Estado de Israel", dijo ante el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, un grupo de estudios de la Universidad de Tel Aviv".
"Esta es una empresa que es completamente azul y blanca (en referencia a la bandera israelí), y no depende de asistencia o tecnología extranjera. Es un campo que es muy conocido para los jóvenes israelíes, en un país que fue coronado hace poco como una 'nación de emprendedores'", dijo, refiriéndose a la industria civil de altas tecnologías en el país. Los equipos de ciberguerra están muy integrados con las agencias israelíes de espionaje, que tienen experiencia en técnicas tradicionales de sabotaje y están rodeadas por el secreto y la censura oficiales".
Subrayó que Estados Unidos y Reino Unido están formando comandos cibernéticos, Yadlin aseguró que también su país tiene personal en este sector. No citó ningún objetivo específico para posibles ciberataques. "Conservar el liderazgo en este campo es especialmente importante dado el vertiginoso ritmo de cambio", indicó, según el diario español.
Sin ánimo de conculcar la necesaria transparencia informativa sobre cuestiones generales de Defensa Nacional, el general israelí, en términos lúdicos, ha puesto las cartas de la baraja o de naispes sobre la mesa, sin necesidad. La arrogancia no es buena consejera frente a un enemigo astuto y realmente peligroso que tiene a la práctica totalidad de la Comunidad Internacional a su favor. ¿O es que los secretos de Estado son una broma?
Israel se juega el físico, la indiscreción, aunque sea didáctica o informativa juega en contra. Sin embargo, D-s está de nuestro lado y nos protege desde siempre. Nada de bajar la guardia, porque ahí cerquita están las seis guerras impuestas, el antisemitismo, los ataques terroristas, el holocausto, la Inquisición, los progroms, los cautiverios. Precisamente ahora, en estos días recodamos con Hanukah gestas y milagros de otras épocas.
En un ejercicio de responsabilidad, aunque he de confesar que pudiera estar equivocado, el general Yadlin debería poner su cargo a disposición del ministro de Defensa.
Menos palabras y más acción.
Shalom ve Hanukah Sameaj.
EL EDITOR.
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