La milenaria ciudad de Jerusalem estrena un moderno puente que se ha convertido en la nueva atracción de la histórica urbe y creado una controversia entre algunos de sus habitantes, según publica el departamento de Hagshama de la Organización Sionista Mundial (WIZO). El puente, de 73 millones de dólares y diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava, ha cambiado drásticamente el perfil de la ciudad. La nueva obra arquitectónica rodea la entrada oeste de la metrópoli y, eventualmente, será utilizado como vía ferroviaria. Lo realmente curioso en todo esto es que la obra de Calatrava sirve de nexo artístico entre Tenerife y Jerusalem, pues no en vano, en Santa Cruz de Tenerife, se localizan dos obras representativas de este genio de la arquitectura de nuestro tiempo, como el Auditorio y el Centro de Congresos y Exposiciones de la capital isleña.
El puente cuelga de 66 cables blancos conectados a una espiral de 118 metros de altura que se alza por encima de los tejados de las casas y se puede ver a kilómetros de distancia.
La obra de Calatrava representa un profundo cambio para una ciudad cuya arquitectura más conocida es la producida por personajes como el rey Herodes y Solimán el Magnífico y donde las construcciones modernas son funcionales y poco originales. El puente comparte ahora espacio con obras milenarias como la cúpula de oro de la mezquita de llamada Domo de la Roca o con las antiguas piedras del Hotel HaMaaravi o Muro de los Lamentos.
Pero el diseño de Calatrava también representa un fuerte contraste con la ciudad moderna.
La blancura de la espiral choca con los edificios construidos con piedra caliza de Israel, el tipo de material de construcción requerido por leyes municipales.
El arquitecto Ami Ran, que edita la revista trimestral "Architecture of Israel", criticó la estructura, calificándola de "monstruo". Ran dijo que el puente "expresa el ego del arquitecto y no a la ciudad de Jerusalem en si".
"Jerusalén es una ciudad singular", dijo Ran, profesor en la Universidad de Tel Aviv, "y la arquitectura debería reflejar su naturaleza".
Calatrava se defendió durante una rueda de prensa diciendo que la estructura del puente es "120 por ciento moderna" pero aún así "dialoga" con el resto de la ciudad.


Comentarios