Kotel HaMaariv le Jerusalayim/R.B-A
El elul nos recuerda la proximidad de un nuevo año y constituye, por su naturaleza, una ocasión propicia para repasar todo lo acontecido en los casi últimos doce meses. Son días en los que se recapacita sobre lo actuado, particularmente, sobre los errores. Una oportunidad única para indagar en nuestro interior, repasar los fallos y desde la perspectiva de la superación personal y comunitaria elevarnos en armonía con la Divina Providencia, para llegar con la mejor disposición a Rosh Hashana y Yom Hakipurim. Tishri el séptimo mes del año desde Nisan, pero también cabeza de año, o en el que se festeja Rosh Hashana que nos recuerda el momento de la Creación, seguido de los 10 días de arrepentimiento o teshuva. Cada día, a título personal, lo formulo como un retorno permanente a los preceptos, en un entorno en lo que queda de comunidad, como es el caso de Las Palmas de Gran Canaria, y con el deseo ferviente de que se fortalezca y se expanda.
Elul es, pues, el momento de revisión y balance del año que acaba y un tiempo de preparación para el siguiente, en este caso, 5770, que comenzará con la puesta del sol del viernes 18 de septiembre y dura dos días (Alef ve Bet Tishri).
Durante todo el mes, en las congregaciones ashkenazies, al finalizar las oraciones de lunes a viernes por la mañana, el shofar (cuerno de carnero) suena su llamamiento a la teshuvá (arrepentimiento), urge preparar la coronación divina y el Día Universal del juicio en Rosh Hashaná, y para reforzar los "tres pilares" sobre los cuales se encuentra el mundo: la Torá, el servicio de Di-s, y actos de bondad, mediante el aumento en el estudio, la oración y la tzedaka o caridad. Mientras, en las comunidades sefaridies, rige la costumbre de madrugar para recitar las selijot en la sinagoga, al tiempo que el cumplimiento de las mitzvot anteriormente expuestas.
Es a partir de esos momentos especiales de Año Nuevo cuando se opera esa renovación y continua el ciclo. Culmina y se inicia el ciclo de la lectura semanal de la Tora, con Devarim y Bereshit, respectivamente.
En lo más hondo de mi ser resuena el shofar de la betkneset de Las Palmas de Gran Canaria y del Muro Occidental del Templo de Jerusalem. Desde ISRAEL GRÁFICO Shana Tova. Que tengamos un año 5770 para la redención y el bien.
Fuentes: Jabad Lubavitch. Archivos.

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